Lyce · Hybrid Watch

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Un gran apagón golpea la península ibérica y afecta tanto a España como a Portugal.

En la tarde del 28 de abril, prácticamente toda la España peninsular y grandes partes de Portugal sufrieron una pérdida de electricidad repentina y generalizada; el operador de la red española Red Eléctrica de España describió el suceso como “excepcional y totalmente extraordinario”. Según un informe de un medio, el apagón perturbó hospitales que funcionaban con energía de respaldo, detuvo servicios de metro, apagó semáforos y paralizó las operaciones de centrales nucleares. En medio del apagón, dos grupos de hackers prorrusos, Dark Storm Team y NoName057(16), reivindicaron la responsabilidad, publicando mensajes en redes sociales en los que presumían de haber “cortado la electricidad” en países de la OTAN. Sin embargo, la evaluación preliminar del Gobierno español, publicada el 17 de junio de 2025, descartó formalmente un ciberataque y atribuyó el incidente a una pérdida repentina de 15 GW de generación y a la consiguiente inestabilidad de tensión. Legisladores y analistas señalaron que, con independencia de la causa, el suceso subraya lo vulnerable que es la infraestructura crítica ante amenazas de guerra híbrida, incluida la disrupción digital y el sabotaje de sistemas eléctricos. El alcance geográfico, que cubrió Europa Occidental y estuvo lejos de la línea del frente entre Rusia y Ucrania, enfatiza que los Estados aliados más allá del teatro inmediato están expuestos a este tipo de amenaza. La dinámica muestra cómo los adversarios pueden usar operaciones de denegación de servicio o de estilo sabotaje, o al menos reivindicarlas, contra infraestructura civil crítica, imponiendo así costes, generando incertidumbre y obligando a los Estados aliados a responder en ámbitos más allá de la guerra convencional. Aunque los gobiernos no han afirmado ninguna atribución definitiva a la Federación Rusa, la implicación reivindicada de grupos alineados con Rusia y el conjunto de objetivos, las redes eléctricas, sitúan el incidente dentro del patrón más amplio de operaciones híbridas de estilo ruso.

Ocurrencia
2025-04-28
Publicación
2025-04-28T17:48:30Z
Primera observación
2026-09-24T06:09:10.079Z
Estado de revisión
Sin evaluar
Países
ES, PT
Actualizado
2026-09-27T23:56:59.668Z

Puntuaciones E/M/R/S

  • EExistencia0/4 · Sin evaluar
  • MIntención0/4 · Sin evaluar
  • RVínculo con actor ruso0/4 · Sin evaluar
  • SResponsabilidad del Estado ruso0/4 · Sin evaluar

Hechos

Sin hechos

Fuentes

  1. Rol
    discovery_lead
    Fecha
    2025-04-28T17:48:30Z

    On the afternoon of 28 April, virtually all of mainland Spain and large parts of Portugal experienced a sudden and widespread power loss; Spanish grid operator Red Eléctrica de España described the event as “exceptional and totally extraordinary”. According to one media report, the outage disrupted hospitals running on backup power, halted metro services, switched off traffic lights, and froze nuclear-plant operations. Amid the blackout, two pro-Russian hacker groups, Dark Storm Team and NoName057(16), claimed responsibility – posting messages on social media boasting that they had “cut off electricity” in NATO countries. However, the Spanish government’s preliminary assessment, published 17 June 2025, formally ruled out a cyber-attack, attributing the incident instead to a sudden loss of 15 GW generation and consequent voltage instability. Legislators and analysts pointed out that regardless of cause, the event underlines how vulnerable critical infrastructure is to hybrid-warfare threats, including digital disruption and sabotage of power systems. The geographical scope – covering Western Europe and far from the Russia-Ukraine frontline – emphasises that allied states beyond the immediate theatre are exposed to this kind of threat. The dynamics show how adversaries can use denial-of-service or sabotage-style operations (or at least claim them) against critical civilian infrastructure, thereby imposing cost, generating uncertainty, and forcing allied states to respond in domains beyond conventional warfare. Although no definitive attribution to the Russian Federation has been affirmed by governments, the claimed involvement of Russian-aligned groups and the target set (electricity grids) bring the incident within the broader pattern of Russian-style hybrid operations.