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Un caza ruso Su-27 colisiona con un dron estadounidense MQ-9 Reaper sobre el mar Negro y obliga a derribarlo en aguas internacionales.
Según el Comando Europeo de Estados Unidos, dos cazas rusos Su-27 interceptaron un dron MQ-9 Reaper de inteligencia, vigilancia y reconocimiento de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que realizaba lo que Washington describió como una misión rutinaria en espacio aéreo internacional sobre el mar Negro. Las aeronaves rusas volaron repetidamente delante del dron y vertieron combustible sobre él en lo que funcionarios estadounidenses calificaron de maniobras imprudentes y poco profesionales, antes de que un Su-27 golpeara la hélice del MQ-9 aproximadamente a las 07:03 CET, dañándola y obligando a los operadores estadounidenses a hacer caer el dron en aguas internacionales. El Comando Europeo de Estados Unidos y el Pentágono dijeron que el MQ-9 operaba claramente lejos de territorio ucraniano y enmarcaron el incidente como una „flagrante violación del derecho internacional“, subrayando que el dron no estaba dentro del espacio aéreo territorial de ningún país cuando ocurrió la colisión. El Ministerio de Defensa de Rusia emitió un relato contradictorio, al afirmar que el dron había entrado en una zona cercana a Crimea que Moscú había declarado unilateralmente vedada por su „operación militar especial“, y que el MQ-9 se estrelló tras una maniobra brusca sin ningún contacto físico de los cazas. Estados Unidos convocó al embajador ruso en Washington para presentar una protesta formal, mientras que la embajadora estadounidense en Moscú entregó una gestión diplomática paralela, y portavoces del Departamento de Estado y de la Casa Blanca advirtieron que las interceptaciones inseguras podían llevar a errores de cálculo y a una escalada no intencionada entre estados con armas nucleares. Funcionarios militares estadounidenses señalaron que era la primera vez desde la Guerra Fría que una aeronave estadounidense – incluso no tripulada – había sido derribada tras contacto directo con un avión militar ruso, y difundieron video desclasificado que mostraba el vertido de combustible y el momento en que se interrumpió la señal de la cámara del dron, para reforzar su versión de los hechos.
Puntuaciones E/M/R/S
- EExistencia0/4 · Sin evaluar
- MIntención0/4 · Sin evaluar
- RVínculo con actor ruso0/4 · Sin evaluar
- SResponsabilidad del Estado ruso0/4 · Sin evaluar
Hechos
Sin hechos
Fuentes
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- Rol
- discovery_lead
- Fecha
- 2023-03-13T23:00:00Z
According to U.S. European Command, two Russian Su-27 fighter jets intercepted a U.S. Air Force MQ-9 Reaper intelligence, surveillance and reconnaissance drone that was conducting what Washington described as a routine mission in international airspace over the Black Sea. The Russian aircraft repeatedly flew in front of the drone and dumped fuel on it in what U.S. officials called reckless and unprofessional manoeuvres, before one Su-27 struck the MQ-9’s propeller at approximately 07:03 CET, damaging it and forcing U.S. operators to bring the drone down into international waters. U.S. European Command and the Pentagon said the MQ-9 was operating well clear of Ukrainian territory and framed the incident as a “brazen violation of international law,” stressing that the drone was not inside any country’s territorial airspace when the collision occurred. Russia’s Ministry of Defence issued a conflicting account, claiming that the drone had entered an area near Crimea that Moscow had unilaterally declared off-limits for its “special military operation,” and that the MQ-9 crashed after a sudden manoeuvre without any physical contact from the fighters. The United States summoned the Russian ambassador in Washington to lodge a formal protest, while the U.S. ambassador in Moscow delivered a parallel démarche, and State Department and White House spokespeople warned that unsafe intercepts could lead to miscalculation and unintended escalation between nuclear-armed states. U.S. military officials noted that this was the first time since the Cold War that a U.S. aircraft – even an unmanned one – had been brought down after direct contact with a Russian warplane, and released declassified video showing fuel dumping and the moment the drone’s camera feed was disrupted, to reinforce their version of events.